domingo, 20 de julio de 2008

Back in Chile

En el condado de Hibbing todos votan Barack. Jesse, la prostituta de oro, también. Mi negociación con Jesse fueron 50 dolares y la promesa de votar Barack. Accedí. Lo que Jesse no sabía en el momento de la penetración, es que para el día de la elección yo estaré en Chile y no en Hibbing, es decir no votaré Barack. Ahora mismo estoy de vuelta en el barrio de Recoleta. Aqui el aire es menos limpio que en Hibbing, aquí hay, más o menos, el mismo número de vagabundos que en Hibbing. Jesse tenía 23 años y su especialidad era el ass fucking. Nunca he sido un devoto. Para mi, la penetración por el ano tiene los tintes de una perversión inmadura. Le dije no, Jesse, lo meteré en tu boca y en tu pussy, y ella, algo decepcionada por mi negativa a practicar el ass fucking, aceptó sin más. 50 dolares y la promesa de votar Barack. Según Jesse, la administración Barack auguraba un nuevo día para el rubro de las prostitutas. No quise contestar tamaña estupidez, porque Jesse era una chica muy linda y la discusión politica terminaría irrevocablemente en la tristeza. Prendimos la televisión y Jesse insistió en programar el discurso que Barack estaba dando en el condado de Miami Dade. Durante la penetración, Jesse no me miró, ella miraba el rostro de Barack y escuchaba con atención la verborrea sublime de Barack. Yo solo penetraba, y me daba cuenta de que Jesse no estaba teniendo sexo conmigo, sino que estaba teniendo sexo con algo parecido a la sombra de Barack. Ningún reparo. No se busca, lo sabemos, la complicidad psicológica de las prostitutas. En el caso de Jesse, la prostituta de oro, la pussy parecía un pedazo de carne corroída y suelta, pero también dócil y facil de penetrar. Pensé en Bobby Barnes y lo que me dijo una vez en 1974: lo que importa , Charlie, es que la puta sea linda. (En esa época Bobby era un muchacho que se iniciaba en las aventuras sexuales. Su Padre estaba en la fábrica y no tenía zapatos. Su madre estaba en el callejón y buscaba comida. Y Bobby estaba en la cocina, con la tristeza en el regazo). Jesse acabó en el momento en que Barack decía: el retiro de Irak será progresivo. Yo tiré el semen en su boca, en el momento en que Barack decía: muchas gracias a John Edwards por su apoyo. Según Jesse, John Edwards debía ser el compañero de lista. A mi me importaba un carajo John Edwards, porque yo voto a los republicanos. Me imagino que acá en Chile todos votarían Barack, incluidas las prostitutas. Eso está muy bien. Mientras las putas sean lindas, está todo bien.

Dijo Bobby Barnes en 1979: Go fuck your mother, Charlie.

4 comentarios:

Gabriel Mérida dijo...

welcome back, Charlie

V dijo...

La semana pasada me acordé de ti y de tu inminente muerte: hoy lo corroboré.

No puedo evitarlo. Igual es un gusto, ya.

Rubén Ananías dijo...

bienvenido a estos sucios callejones

Dr. Chapatín dijo...

qué asco !